Introducción al podcast

En lo que llega el primer episodio mañana, voy a usar esta entrada para presentar las razones que me llevaron a iniciar este proyecto.

1. La academia no llega al pueblo

Por una razón u otra, los descubrimientos que se hacen desde la academia sobre la ciencia en Puerto Rico no llegan al pueblo. Aunque la isla ofrece una rica historia de investigación científica y muchos ejemplos relevantes a la educación en ciencias, es muy poco lo que llega a las escuelas. Hay muy pocos incentivos para que los investigadores traten de influir en la educación, tanto formal como informal, lo que ha dejado un vacío que le hace pensar a la gente que en la isla no se hace ciencia como en otros países.

Los pocos que sí hacen el esfuerzo lo hacen en su tiempo libre. Adicionalmente, es muy difícil conseguir fondos para la publicación de libros y otros materiales educativos, lo que hace que menos profesionales decidan invertir de su tiempo. Reciben un mísero sueldo, si tienen permanencia, mientras que otros viven de semestre en semestre con contratos. Todo esto les hace difícil dedicarse a salir de la torre de marfil.

Pero claro, no es suficiente con decir que no hay condiciones. Debería haber más miembros de la academia que se envuelvan en la educación y la discusión pública. De lo contrario, nada cambiará porque el pueblo no le verá el valor a estas instituciones.

En fin, tenemos una academia que no usamos para educar al pueblo.

2. La prensa ignora a los investigadores

Este punto no debe ser sorpresa para los que han leído mi blog o mi cuenta en Twitter. A la prensa no le interesa publicar sobre lo que nuestros científicos están haciendo porque no les trae el mismo rating que atrae la modelito. Adicionalmente, no hay periodistas preparados para entender las ciencias. Las compañías que publican lo que llamamos prensa no invierten un solo centavo para que se publique lo que sale de Puerto Rico.

En una ocasión, un editor me comentó que la compañía le dio el espacio para publicar noticias de ciencias, pero no le asignaron dinero o recursos, demostrando que no existe un compromiso de estas empresas.

3. La prensa bastardiza el concepto de investigador

Mientras nuestras universidades e instituciones están llenas de investigadores serios, la prensa le da promoción a “investigadores” que no investigan, sino que buscan hacerse famosos con cuentos sin evidencia. El ejemplo obvio es Reinaldo Ríos, un maestro que se ha hecho famoso hablando de:

  • La supuesta necesidad de un aeropuesto para OVNIs en Lajas.
  • La preferencia política de extraterrestres.
  • Una supuesta criatura, llamada la gárgola, que su descripción suena más a una aura tiñosa o un búho.
  • La existencia de el diablo, al que fue a cazar.

Este tipo de sujetos no son investigadores, ni merecen el término “ufólogo”, que significa alguien que estudia UFOs (OVNIs en inglés). Pero él no estudia nada, sino que crea explicaciones del aire para cuentos que nadie más puede confirmar. No tiene evidencia alguna, ni credibilidad. Pero recordemos que Primera Hora le dedicó un equipo de vídeo en vivo para seguirlo en su búsqueda de la gárgola en Guánica. Vale la pena mencionar que le seguían publicando cosas después de que esta expedición solamente encontrara un grupo de personajes locales que la estaban pasando bien, cerveza en mano.

Si un investigador real trata de que la prensa haga público un problema real en Puerto Rico, es casi imposible que nos presten atención, no importa la evidencia. Para la prensa, el investigador que cuenta es el que conocen, sin importar las locuras que diga, no el que es real.

4. El investigador que cuenta es el político

Esta fue la gota que colmó la copa y me hizo darme cuenta que tenía que empezar este proyecto. La prensa, que como dije no le importa lo que los investigadores hacen en Puerto Rico, publicaron una noticia del viaje a un congreso científico por un investigador. El detalle que logró esta histórica noticia es que ese “investigador” era un político. Fue una falta de respeto de la prensa al prestarle atención a un “científico” solamente porque es un político mientras en el mismo congreso habían al menos 40 presentaciones por investigadores de la isla.

Es extremadamente ofensivo que la prensa le diera promoción a un político mientras ha ignorado los cientos de investigadores, de todas las áreas del saber, que cada año viajan a todos los rincones del mundo representando su institución y al país.

Interesantemente, el catedrático no muestra interés alguno en los otros investigadores porque no mencionó que él no era el único en ese congreso. Ya vemos que lo le importaba era promocionar su imagen, que ya sabemos ha sido exagerada, y no la ciencia o el trabajo de los que serían sus colegas.

 A tomar acción

Por estas, y otras, razones me decidí a comenzar este proyecto. Vamos a darle una voz a los investigadores usando los medios alternativos, ya que los medios tradicionales están cerrados, en su mayoría. Vamos a darle la oportunidad al pueblo, en particular a los estudiantes, que sepan que en la isla se hace investigación científica de calidad mundial.